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Muchísimos militares cubanos han tenido y tienen queridas, amantes o segundas esposas en diversos puntos de la geografía cubana. A estas mujeres no se les dice prostitutas, sino "mantenidas", viven solas o con los hijos, pero maridos no tienen a no ser aquel militar que cada cierto tiempo las visita y les trae cajas de comida y cosas para la casa. El término puede variar pero al final es la misma prostitución de siempre.

Si en muchas niñas en edad de bachiller preuniversitario , se prostituían por un vaquero jean o nevado o por una bicicleta montañesa, ahora el principal objetivo es "embrujar" al extranjero, atarlo de alguna manera incluso hasta con un embarazo para lograr que el señor europeo se decida a casarse y luego sacarlas del país. El jineterismo en Cuba ya no es solo cosa de mujeres, también muchos jóvenes y hombres pasados de los 30 años se prostituyen con el mismo objetivo: Si tener novia extranjera es un lujo porque manda cosas, dinero y cuando va a Cuba te lleva a los mejores sitios que normalmente son exclusivos para la gente que maneja dinero, casarte con una, sin importar que edad tenga en muchos casos son mujeres pasadas de los 40 y no muy agraciadas físicamente es ya sacarse la lotería, es un pasaporte seguro a la emigración, simplemente "has tenido tremenda suerte".

La mayoría de estas relaciones carecen de amor, pero eso a nadie importa, para el cubano que logra hacerse pareja de una extranjera es todo un acontecimiento tanto en su familia como en su barrio y centro de trabajo. Y eso se nota cuando el hombre empieza a vestirse mejor, cuando a su casa entra y sale gente, llegan paquetes, regalos Lo que antes estaba mal visto ahora es "justificable" y "comprensible". Hay quienes hasta ponen "cubanos favor no contactarme, solo extranjeros".

Nadie puede decir que esto es normal ni justificable. Aunque en Cuba el gobierno no garantiza una vida así, muchas familias de bien prefieren seguir viviendo en la pobreza antes que caer en la prostitución, es solo cuestión de principios: Violencia contra las cubanas: No alcanza ni pa' pagar el alquiler.

Nadie puede vivir en este país con un sueldo decente, cuando un refresco te cuesta un peso, un batido te cuesta tres, y un pan con una lasca transparente de jamón cuesta lo que yo gano limpiando pisos en un hospital? La cubana que concedió aquella entrevista es una cubana decente. No se considera puta. Es una ama de casa, una mujer que se niega a que la exploten por un sueldo miserable.

Una mujer acude a la prostitución por una cuestión de dinero, no de sexo. La opinión general en Cuba y en el exterior es que la culpa la tiene el régimen, el sistema.

Al considerar la violencia contra las mujeres hay que considerar estas circunstancias cubanas como violencia gubernamental hacia ellas.

Las razones económicas son una constante universal, pero lo inaceptable es que esté sucediendo en Cuba, país con un 95 por ciento de alfabetización femenina, donde las mujeres son el 47 por ciento de la fuerza laboral y son altísimos los porcentajes de mujeres profesionales y técnicas. En los sectores científicos, médicos y docentes, por ejemplo, las mujeres ocupan entre el 60 y el 70 por ciento de los puestos, aunque no a nivel de la alta dirigencia.

Esa es la triste ironía: Se confirma lo dicho por Marx y repetido por Castro: Como bien lo comenta la crítico y artista conceptual Coco Fusco, habiendo presenciado el jineterismo en las calles de La Habana: En , el gobierno revolucionario cerró los prostíbulos e ilegalizó la profesión de chulo. Pero no ilegalizó la prostitución. Es bien sabido que desde el Ministerio de Relaciones Exteriores se controlaba una red de mujeres informantes —prostitutas de high class a sueldo de los servicios secretos—, en función de espionaje y seguridad.

La prostitución de la calle resurgió en torno a los barcos de la marina mercante griega e italiana anclados en el puerto de La Habana en los años sesenta. Ya en , Juventud Rebelde había reportado la existencia de unas mil prostitutas en La Habana. Pero no fue hasta el Sexto Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas, en marzo de , que se reconoció la existencia de la nueva prostitución.

El atropello del régimen no radica solamente en el hecho de ser responsable de las condiciones que propician la prostitución, sino también en la persecución de una actividad que no aparece en el Código Penal como actividad ilícita. Jinetear no es delito en Cuba. En , el ministro de Justicia, Juan Escalona Reguera, declaró: Por el contrario, la industria turística, principal clientela de la jinetera, se ha convertido en la primera fuente de ingresos del país.

En Internet abundan las promociones de turismo sexual, que incluyen a Cuba: A Cuba se le conoce en la red como "el paraíso del chochito".

Estamos ante el rapto institucional de las mulatas. Paloma, una jinetera de 32 años oriunda de Pinar del Río, lo explicó en términos simples: Pero mi sueldo de pesos mensuales no me permite sino un plato de arroz con frijoles. Estamos falta de vitaminas.

Somos bellas porque nos estamos muriendo". Esas palabras bien pueden ser un presagio. Puede que estemos en la antesala de una epidemia incontrolable de sida. La salud de las cubanas camina en una cuerda floja, empujadas por un sistema que no las valora. De esa violencia también es culpable el régimen cubano. Lo que me motiva a escribir este artículo, es precisamente el interrogante del título. Pregunta que muchas personas se hacen al conocer el asunto.

Me refiero concretamente a uno de los tantos fenómenos generados en Cuba, a principios de la década de los 90, derivado de la depresión económica. El fenómeno pudo comenzar con el ucase de , que puso fin al libre ejercicio de la prostitución no a la prostitución en sí ; acción represiva que, como tal, ha sido fuente de otra terrible corrupción: Volviendo a las interpretaciones, mi criterio es que ambas soslayan lo principal, a saber: Y pienso en lo difícil que sería para un no cubano entender el significado de la palabra jinetera.

Le invito pues, amigo lector, a hacer un simple ejercicio de interpretación: He pensado que se pudiera tratar de un simple eufemismo para suavizar la crudeza de la palabra correcta. En muchas ocasiones la llegada de una de éstas a la cuadra, se convierte en un acontecimiento. Es como si llegara de fuera el vecino que emigró hace 30 años.

Su construcción psicológica y social difieren en cuanto a historia. Pero el objetivo de este artículo no es ir a las raíces históricas o lingüísticas de la palabra jinetera, sino al inicio, allí dónde una considerable, diríase mayoritaria parte de los cubanos, no conocimos la prostitución y nos encontramos, sorprendidos por las evidencias, sin soporte subjetivo para comprender el fenómeno.

Muchos se hallan desvalidos para comenzar a entender el problema. Es cierto que la prostitución en Cuba tiene particularidades distintas del ejercicio en otros lugares. Que las condiciones históricas en que se ha desarrollado, y los actores, son diferentes.

Las personas que se dedican a ello tienen relaciones sexuales casi exclusivamente con extranjeros a cambio de una o varias condiciones fijadas o no de antemano. Nuestras abuelas limpiaron pisos, cocinaron mucho y lavaron para la calle y no fueron prostitutas. El factor económico no puede soslayarse.

Pero sobrevalorarlo es insostenible: A nadie, sin embargo, le debe caber duda de que es la familia y los valores que en ella se trasmiten, un elemento valiosísimo para las nuevas generaciones. Hay innumerables trabajos sobre el tema, incluso en Cuba, que apoyan la idea del factor familiar como un elemento propiciador y perpetuante de la prostitución.

No podríamos concluir la multicausalidad del jineterismo -y no realmente prostitución, aunque se nos antojen términos parecidos- sin hablar de los factores sociales presentes en Cuba. Todas sin haber conocido los barrios de la tolerancia, a un Yarini 1 y su entierro, a su marine de paso por La Habana. No podría concluir estas líneas sin remarcar la pregunta que da título al artículo: Jinetera, Jinetero; variante de jinetear, andar a caballo.

Procurando mostrar la propia destreza. Vaya semejante nombre para tan repugnante fenómeno social. Trabajo investigativo San Antonio Abad No sean mal pensados. Con 18 años tuve una hija. Después del parto engordé demasiado y por mis contactos en el mundo del jineterismo me dediqué a comercializar el sexo. Unos clientes la llaman a su móvil y Sheyla queda en verlos en 15 minutos.

Rubias, negras, mulatas, pelirrojas. En la puerta del bar la espera un viejo auto ruso que suele alquilar por 30 cuc diarios. El precio entre los extranjeros depende de la pinta y el bolsillo. Hay europeos que conocen el paño como cualquier cubano. Y no tienen mucha plata.

Entonces les cobró 30 cuc por cada muchacha y una comisión de 10 cuc para mí. Las chicas hacen cualquier cosa.

Cuando terminan su faena, cada una me da diez pesos convertibles. Yo les garantizo los clientes. Vivir en Cuba mantenido desde el exterior. Cuando un grupo de amigos con suficiente dinero salen de juerga, es muy probable que terminen pasando la noche con dos chicas.

Algunas tienen sus chulos o novios. Cuando las llaman al móvil parten raudas. Al otro día comparten la plata con su pareja. Existen jineteras bisexuales independientes. De día trabaja en una cafetería particular como camarera. De noche, ocasionalmente, se prostituye a discreción con personas de confianza. Tengo 20 años y debo mantener a mi abuela y a mi madre.

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Se realizaron redadas putas cuba experiencias de prostitutas contra las jineteras y los pingueros -chaperos- que se habían convertido en parte del paisaje del Malecón o de la Quinta Avenida. Le invito pues, amigo lector, a hacer un simple ejercicio de interpretación: Sin embargo el régimen obtuvo dos cosas positivas: Como bien lo comenta la crítico y artista conceptual Coco Fusco, habiendo presenciado el jineterismo en las calles de La Habana: Prostitución a discreción Existen jineteras bisexuales independientes. Mientras tanto, desandan las calles, bares y hoteles de toda la isla vendiendo sus cuerpos a un precio muy bajo. No eran noticia las otras jóvenes, las que iban en bicicleta a la universidad, remendaban sus tennis y con los viejos vestidos de la abuela inventaban blusas descotadas.

Un grupo de personas participa en los festejos por el inicio del verano gay en la playa Mi Cayito, en La Habana. Es una mulata pasada de peso y ojos verdes de modelo que nació en un sombrío solar en el sureste de la capital. Su historia es similar a la de cientos de jineteras cubanas. Creció en una familia disfuncional. Su madre es una alcohólica perdida y Sheyla desconoce quién fue su padre. El turismo homosexual se dispara en La Habana.

Tuve padrastros y madrastras. A los diez años debía limpiar y cocinar. A los doce comencé a prostituirme por comida, golosinas o cualquier regalo.

A los quince, una novia que tenía me enseñó a ganar dinero con los cuadros lésbicos. Con 18 años tuve una hija. Después del parto engordé demasiado y por mis contactos en el mundo del jineterismo me dediqué a comercializar el sexo.

Unos clientes la llaman a su móvil y Sheyla queda en verlos en 15 minutos. Rubias, negras, mulatas, pelirrojas. Profesoras, enfermeras y secretarias abandonaron sus profesiones para caer en los brazos de los turistas repletos de dinero. Castro se vio en la obligación de tomar cartas en el asunto y en , tras un discurso donde denunció lo que su régimen había promovido, puso en marcha la operación Lacra.

Se realizaron redadas masivas contra las jineteras y los pingueros -chaperos- que se habían convertido en parte del paisaje del Malecón o de la Quinta Avenida. En octubre de el régimen cerró las discotecas Comodoro, el Café Cantante y el Palacio de la Sala; y en las salas de fiesta de los hoteles Marina Hemingway, Copacabana o Habana Libre el uso queda restringido a los huéspedes del hotel.

Sin embargo el régimen obtuvo dos cosas positivas: Pero no todos los cubanos ven con buenos ojos que sus mujeres ejerzan la prostitución. Batista había convertido Cuba en el paraíso del juego y en el prostíbulo de los millonarios estadounidenses. Castro cerró los burdeles, atendió a las prostitutas y a sus hijos, les dio la oportunidad de aprender un oficio y de asistir a las escuelas para recibir una educación.

Los proxenetas fueron encarcelados y la prostitución acabó siendo erradicada de la isla. Pero las necesidades económicas hicieron que el régimen de Castro volviese a los tiempos de Batista. El aeropuerto internacional José Martí recibe al día cientos de vuelos de todo el mundo. Hasta aquí se acercan las jineteras buscando a los turipepes —como se conoce a los turistas sexuales en la islarecién llegados. Las chicas se engalanan con sus mejores vestidos, lucen sus joyas y utilizan sus armas seductoras para cobrarse la pieza.

La competencia es feroz, pero el botín es suculento y bien merece la pena pasar horas y horas de pie. Las jineteras observan a los turistas recién llegados. Son analíticas y estudian a sus presas en detalle. Si los turistas son jóvenes, las jineteras ven en ellos la posibilidad de abandonar la isla para irse a sus países de origen. En muchas ocasiones, el servicio puede ser incluso gratuito, ya que lo ven como una inversión a medio plazo.

Si antes la prostituta vivía en barrios apartados del centro de las ciudades, mantenía su distancia de las familias normales y viceversa y representaba un reducido grupo de la población, ahora en Cuba, me atrevería a afirmar que en casi todos los barrios y cuadras de una punta a otra del país existe al menos una jinetera o un jinetero. De una u otra manera en Cuba todos hemos visto o vivido muy de cerca este fenómeno.

Con el triunfo de la revolución, la mujer cubana se "liberó", se aplaudió que la mujer viviera su vida e hiciera lo que le diera la gana y así surgió la mujer obrera, la mujer constructora, la mujer federada, la mujer nueva, la mujer alfabetizadora Muchísimos militares cubanos han tenido y tienen queridas, amantes o segundas esposas en diversos puntos de la geografía cubana.

A estas mujeres no se les dice prostitutas, sino "mantenidas", viven solas o con los hijos, pero maridos no tienen a no ser aquel militar que cada cierto tiempo las visita y les trae cajas de comida y cosas para la casa.

El término puede variar pero al final es la misma prostitución de siempre. Si en muchas niñas en edad de bachiller preuniversitario , se prostituían por un vaquero jean o nevado o por una bicicleta montañesa, ahora el principal objetivo es "embrujar" al extranjero, atarlo de alguna manera incluso hasta con un embarazo para lograr que el señor europeo se decida a casarse y luego sacarlas del país.

El jineterismo en Cuba ya no es solo cosa de mujeres, también muchos jóvenes y hombres pasados de los 30 años se prostituyen con el mismo objetivo: Si tener novia extranjera es un lujo porque manda cosas, dinero y cuando va a Cuba te lleva a los mejores sitios que normalmente son exclusivos para la gente que maneja dinero, casarte con una, sin importar que edad tenga en muchos casos son mujeres pasadas de los 40 y no muy agraciadas físicamente es ya sacarse la lotería, es un pasaporte seguro a la emigración, simplemente "has tenido tremenda suerte".

La mayoría de estas relaciones carecen de amor, pero eso a nadie importa, para el cubano que logra hacerse pareja de una extranjera es todo un acontecimiento tanto en su familia como en su barrio y centro de trabajo. Y eso se nota cuando el hombre empieza a vestirse mejor, cuando a su casa entra y sale gente, llegan paquetes, regalos Lo que antes estaba mal visto ahora es "justificable" y "comprensible".

Hay quienes hasta ponen "cubanos favor no contactarme, solo extranjeros". Nadie puede decir que esto es normal ni justificable. Aunque en Cuba el gobierno no garantiza una vida así, muchas familias de bien prefieren seguir viviendo en la pobreza antes que caer en la prostitución, es solo cuestión de principios: Violencia contra las cubanas: No alcanza ni pa' pagar el alquiler.

Nadie puede vivir en este país con un sueldo decente, cuando un refresco te cuesta un peso, un batido te cuesta tres, y un pan con una lasca transparente de jamón cuesta lo que yo gano limpiando pisos en un hospital? La cubana que concedió aquella entrevista es una cubana decente. No se considera puta. Es una ama de casa, una mujer que se niega a que la exploten por un sueldo miserable. Una mujer acude a la prostitución por una cuestión de dinero, no de sexo.

La opinión general en Cuba y en el exterior es que la culpa la tiene el régimen, el sistema. Al considerar la violencia contra las mujeres hay que considerar estas circunstancias cubanas como violencia gubernamental hacia ellas. Las razones económicas son una constante universal, pero lo inaceptable es que esté sucediendo en Cuba, país con un 95 por ciento de alfabetización femenina, donde las mujeres son el 47 por ciento de la fuerza laboral y son altísimos los porcentajes de mujeres profesionales y técnicas.

En los sectores científicos, médicos y docentes, por ejemplo, las mujeres ocupan entre el 60 y el 70 por ciento de los puestos, aunque no a nivel de la alta dirigencia. Esa es la triste ironía: Se confirma lo dicho por Marx y repetido por Castro: Como bien lo comenta la crítico y artista conceptual Coco Fusco, habiendo presenciado el jineterismo en las calles de La Habana: En , el gobierno revolucionario cerró los prostíbulos e ilegalizó la profesión de chulo.

Pero no ilegalizó la prostitución. Es bien sabido que desde el Ministerio de Relaciones Exteriores se controlaba una red de mujeres informantes —prostitutas de high class a sueldo de los servicios secretos—, en función de espionaje y seguridad.

La prostitución de la calle resurgió en torno a los barcos de la marina mercante griega e italiana anclados en el puerto de La Habana en los años sesenta. Ya en , Juventud Rebelde había reportado la existencia de unas mil prostitutas en La Habana.

Pero no fue hasta el Sexto Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas, en marzo de , que se reconoció la existencia de la nueva prostitución. El atropello del régimen no radica solamente en el hecho de ser responsable de las condiciones que propician la prostitución, sino también en la persecución de una actividad que no aparece en el Código Penal como actividad ilícita. Jinetear no es delito en Cuba. En , el ministro de Justicia, Juan Escalona Reguera, declaró: Por el contrario, la industria turística, principal clientela de la jinetera, se ha convertido en la primera fuente de ingresos del país.

En Internet abundan las promociones de turismo sexual, que incluyen a Cuba: A Cuba se le conoce en la red como "el paraíso del chochito". Estamos ante el rapto institucional de las mulatas. Paloma, una jinetera de 32 años oriunda de Pinar del Río, lo explicó en términos simples: Pero mi sueldo de pesos mensuales no me permite sino un plato de arroz con frijoles.

Estamos falta de vitaminas. Somos bellas porque nos estamos muriendo". Esas palabras bien pueden ser un presagio. Puede que estemos en la antesala de una epidemia incontrolable de sida. La salud de las cubanas camina en una cuerda floja, empujadas por un sistema que no las valora. De esa violencia también es culpable el régimen cubano.

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PROSTIPUTA CAMARAS OCULTAS PROSTITUTAS Los 25 o 30 'chavitos' pesos convertibles que me pagan me ayudan a vivir con cierto desahogo. Se buscó la primera clientela entre la familia. La policía me ha pillado un par de veces y me han devuelto a mi provincia. En muchas ocasiones, el servicio puede ser incluso gratuito, ya que lo ven como una inversión putas cuba experiencias de prostitutas medio plazo. El viejo duelo del dólar contra el peso nacional adquirió un nuevo escenario en las calles habaneras. Con la caída del bloque soviético, Cuba tuvo que buscar sus ingresos en otra parte. El atropello del régimen no radica solamente en el hecho prostitutas portugesas prostitutas el puig ser responsable de las condiciones que propician la prostitución, sino también en la persecución de una actividad que no aparece en el Código Penal como actividad ilícita.
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